Aveces los días son malos, pero malos malos, hay días que mejor no levantarse, incluso deseas no haber nacido y es que por desgracia el ser humano tiende a ser muy arriesgado, y cuando las cosas salen mal uno se hunde... lo da todo porque salga bien y se esfuerza por ello, pero cuando el futuro no nos lo agradece tendemos a deprimirnos y a ponernos tristes.
Yo ayer fui a Huelva a patinar, me fue todo medio bien, digo medio bien, porque no fuimos a todos los sitios que queríamos ir a patinar, me caí y me raje los pantalones, me lastime las dos piernas, hoy tengo moretones y un tobillo inchado y el colmo de los colmos perdí el ultimo autobús.
Ahora pienso, ¿porque en vez de tomármelo mal, me lo tomo como una anécdota divertida? vale que en el momento es angustioso, pero levantarse y curarse las heridas es una actitud que solo toman los que saben vivir, una vez aprendí que quien se ríe de uno mismo no le falta diversión y yo con esta anécdota me estoy partiendo a carcajadas.
a partir de hoy cagarla estará bien!!




